El gobierno retira la cobertura sanitaria gratis a los extranjeros en situación irregular

¡Ya iba siendo hora!

Es totalmente injusto que un extranjero en estado irregular tenga sanidad pública gratis. Es injusto hacia aquellos que trabajan y pagan impuestos. No es justo que un extranjero que ha entrado ilegalmente en España tenga los mismos derechos que aquel que ha entrado legalmente

Este es un primer paso para acabar con la inmigración irregular. Cuando se extienda por el mundo de que en España no tienes nada que hacer si entras ilegalmente, se acabarán con las imágenes de pateras.

Pero este es un primer paso. Para acabar con la inmigración irregular es necesario que las leyes persigan a los caraduras, y esto incluye a onegetas que fomentan la inmigración ilegal, y a las empresas sin escrúpulos, que deberían meterles sanciones que les dejen al límite de la bancarrota, la expulsión de todo extranjero en situación irregular o todo extranjero delincuente, lleven en España 3 días ó 3 años.

Como vive un diputado en Suecia

Diputado de Suecia:


vs diputado de hispanistán:



Las taifas podrán seguir endeudándose

Con el espectáculo que han dado los políticos ayer en el consejo de política fiscal y financiera, han demostrado que no tienen la menor intención de solucionar el problema, sino solamente de defender cada uno su parcelita de poder.

¿Nos van a endeudarnos aún más para que? ¿Para pagar geriátricos, residencias de menores, discapacitados y enfermos mentales o centros de apoyo a la drogodependencia o más bien para pagar tv públicas y cochazos oficiales?


Tras el Plan de Pago a Proveedores para poner a cero los contadores, el estado vuelve a deber dinero a los proveedores. El plan no ha servido para corregir las malas prácticas.

Solamente hay una solución: El bulldozer

La realidad es que tenemos un megaestado inviable económicamente. Es tan inviable que a pesar de los salvajes recortes de los últimos meses, el estado necesita pedir dinero prestado cada mes, porque los ingresos no cubren sus desmesurados gastos. Y cuando hablo de estado, hablo del conjunto del gobierno de la nación, de las autonomías, diputaciones, 8.000 municipios, mancomunidades, empresas públicas, boletines oficiales, burocracia, empresas públicas, subvencionados,....

La solución pasa por adelgazar el estado. Y cuando hablo de adelgazar no hablo de quitar un 30% de concejales, hablo de meter un bulldozer, motosierras,... 

 No se trata, por ejemplo, de que las tv públicas despidan miles de sus trabajadores (como la valenciana), sino que las tv públicas dejen de ser públicas. Mientras una tv sea pública, seguirá siendo un agujero negro de destrucción de riqueza, por muy pocos trabajadores que tenga. Y los hispabonos no son la solución, son más de lo mismo.

Y nada va a cambiar, ya no han dejado claro el estado: Prefieren seguir arruinado al sector productivo de la sociedad antes que redimensionar el estado para hacerlo económicamente viable. Esta misma semana uno de CIU instaba a las autonomías a no cumplir con los límites de despilfarro porque en palabras textuales "perjudican a las autonomías". ¡Ojo! No dijo que perjudicara a los ciudadanos, sino a las autonomías, es decir, a sus chanchullos.

Y no solo es que cada día el estado deba más dinero, sino que además, cada mes, el estado coge parte de la riqueza que hemos producido la parte productiva de la sociedad y la destruye en una fogata. ¿Como? Por ejemplo con las tv públicas que tienen unas pérdidas de miles de millones de euros.

Este megaestado inviable está dispuesto a sobrevivir aunque ello requiera chupar hasta la ultima gota de sangre de los ciudadano. Estado: Cuando ya hayas chupado toda la sangre, ¿Que harás? Tendrás que redimensionarte igualmente. Así que, ¿Por qué no hacerlo ya? Solamente estáis retrasando lo inevitable torturando con ello a los ciudadanos.

Manifiesto Esto Es Un Atraco

CON TODO EL RESPETO, SEÑOR PRESIDENTE: ESO NO ES CIERTO

Por mucho que el nuevo Ejecutivo del Partido Popular se haya esforzado en justificar la aprobación de una de las mayores subidas de impuestos de nuestra historia aduciendo que España no tenía otra alternativa después de descubrirse una desviación extraordinaria de 20.000 millones en el objetivo de déficit para 2011, nos vemos en la obligación de decir clara y rotundamente que eso no es cierto, que sí existían numerosas alternativas que no pasaban ni por esquilmar a los empresarios, trabajadores e inversores de este país ni por dificultar todavía más nuestras posibilidades de recuperación.
  • NO ES CIERTO que el déficit público deba atajarse simultáneamente subiendo nuestros impuestos a los niveles más altos de Europa y reduciendo gastos de una manera muy insuficiente: cabe la mucho más razonable alternativa de que el ajuste se efectúe por el lado del gasto. En los últimos diez años, los desembolsos de nuestras Administraciones Públicas han crecido en 200.000 millones de euros, alrededor de 2,5 veces el tamaño de nuestro déficit actual.
  • NO ES CIERTO que subir impuestos tenga los mismos efectos que reducir el gasto público: lo primero destruye la cada vez menor riqueza que se le permite generar al sector privado y que mantiene en pie a este país, mientras que lo segundo adelgaza a un Estado sobredimensionado e ineficiente que se encuentra al borde de la suspensión de pagos.
  • NO ES CIERTO que la ciudadanía deba hacerse corresponsable del imprescindible ajuste del déficit público: nuestras familias y nuestras empresas ya se han comportado de manera extremadamente austera durante estos últimos años, mientras que la Administración sigue gastando todavía hoy muy por encima de lo que lo hacía durante la borrachera de ingresos tributarios de la burbuja inmobiliaria.
  • NO ES CIERTO que recortar los gastos vaya a agravar la situación de nuestra economía: al contrario, más allá de los efectos más cortoplacistas sobre el PIB trimestral, sanear las cuentas públicas sin incrementar la tributación de un debilitado sector privado es condición indispensable para que volvamos a crear riqueza y empleo de manera sostenible.
  • NO ES CIERTO que la mayor parte de nuestro presupuesto sea intocable: es menester proceder a una restructuración completa del modelo de Estado, dando mucha más cabida a la iniciativa privada en todos aquellos servicios que hoy presta el sector público con cargo a unos excesivos impuestos y que, en realidad, no sería indispensable que proveyera.
En definitiva, Sr. Presidente, España no necesita impuestos más altos para financiar unas Administraciones Públicas a todas luces desproporcionadas, sino un Estado mucho más austero que se sufrague con unos impuestos notablemente más bajos para así favorecer la generación de riqueza por parte de un sector privado al que, hasta el momento, usted y su partido sólo han contribuido a asfixiar con los tipos impositivos sobre la renta más elevados de Europa.

http://www.estoesunatraco.es/index.php/manifiesto/